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LA ESTELA DE FALSA PUERTA DE JETY-UAH en el Museo Arqueologico Nacional de Madrid. |
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Por. Guiomar Pastor |
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Del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto. Madrid, 2007. |
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La estela de falsa puerta de Jety-uah es del imperio Medio y fue descubierta en Heracléopolis Magna (por el profesor López), los antiguos egipcios la denominaron Nen-nesut y actualmente Ehnasya el Medina, es una ciudad situada en el Egipto Medio. En época faraónica fue capital del XX nomo de Alto Egipto, llamado Neret benet o Naret Superior. Heracléopolis Magna fue el primer yacimiento que el Gobierno Egipcio concedió a nuestro país de forma oficial. Una gran parte de los objetos excavados en Heracléoplis Magna se encuentran en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, por el reparto de excavaciones entre España y Egipto que podía realizarse hasta el año 1980, ya que a partir de esa fecha la UNESCO determinó que los materiales no debían salir de Egipto. Desde ese momento todos los hallazgos españoles se conservan en el Museo de El Cairo y en el Mueso Provincial de Beni Suef.
¿Qué es una estela de falsa puerta? Es un elemento arquitectónico, que está presente en todas las tumbas egipcias, que aparece en el Reino Antiguo. Estaban hechas de piedra, madera, inscrita o pintada en la pared de la capilla de la tumba. Reproduce las puertas de los palacios y de las casas. Los egipcios las llamaban “rut”. También se llamó a menudo una “puerta del Ka“, a veces fueron pintadas de rojo con puntos negros probablemente para imitar el granito. Aunque las puertas falsas eran casi siempre totalmente fijas, quizá en algunos ejemplos tempranos, habrían podido ser equipadas con los paneles de madera movibles. Poseen a menudo uno, dos o aún tres muros que conducen a un lugar central. Sobre el umbral había a menudo un elemento redondeado llamado tambor, que representó probablemente una cortina tejida enrollada. Un panel en el cual representan al dueño de la tumba en una mesa de ofrendas, junto con una inscripción del fórmula de ofrecimiento tradicional, está con frecuencia presente. Fue situado generalmente sobre un dintel que extiende a través de los muros. Además, un par de pilares y el arquitrabe forma a menudo un marco alrededor de la puerta. A mediados de la quinta dinastía, uno también encuentra varios nuevos elementos a una puerta falsa. Éstos incluyen un moldeado y una cornisa , ambos elementos derivan de una puerta construida de plantas, representan un marco limitado con la fibra y una cornisa de palma. Por estas puertas sólo podía pasar el Ba del difunto(nacía con el individuo y corresponde más o menos a la idea occidental del alma humana) y podía comunicarse con los vivos y disfrutar de las ofrendas depositadas en la ”mesa de ofrendas” (una losa de ofrecimiento en la forma de un símbolo del hetep, representando un pan en una estera). Aquí el alimento y la bebida fueron puestos para el ka de los difuntos (El Ka es algo así como la esencia vital del hombre y cuando los dioses creaban a una persona creaban al mismo tiempo su Ka a imagen del individuo y permanecía con él durante toda su vida, una partícula divina que existía desde el principio). Cuando moría, el Ka dejaba su cuerpo y el difunto debía reunirse con su Ka en el reino de los muertos para seguir viviendo. Pero el Ka necesitaba comida para poder subsistir y por eso los “sacerdotes del ka” le presentaban diariamente al difunto ofrendas líquidas y sólidas. Si no se llevaran a cabo el fallecido podía “leer” estas inscripciones, haciéndose realidad todo lo que leía. Éstos también fueron hechos lo más comúnmente posible de piedra fina, e incluyeron con frecuencia un número de depresiones usadas como platos y lavabos. Estas mesas de ofrendas pudieron también tener pinturas de panes y de vez en cuando de otros artículos tales como un ganso o una cabeza de buey. Estas losas fueron utilizadas ciertamente para las ofrendas verdaderas a los difuntos. Sin embargo, eran probablemente más adelante redistribuidas entre sacerdotes y trabajadores de la necrópolis. En algunos casos, hay también una estatua del dueño en el lugar central, había una estatua contratada, que estaba parada en cada uno de sus atascos externos y una estatua del busto en el panel central en vez de la escena de ofrecimiento más típica de la tabla. Las puertas falsas fueron colocadas lo más típicamente posible en la pared del oeste del cuarto principal en la capilla, sabida como un compartimiento de ofrecimiento. Ésta era generalmente la pared trasera del templo de la capilla o del mortuorio, y cuando la capilla o el templo lindó con la tumba, por ejemplo en el caso de una pirámide, estaría en la pared adyacente a la tumba. A veces, había dos puertas falsas puestas a la pared del oeste, con la meridional sirviendo al dueño de la tumba mientras que la puerta norte fue significada para su esposa. Sin embargo, a veces del diseño de la mastaba, pudo realmente haber una puerta falsa para cada miembro de la familia enterrada en la tumba, situada generalmente cerca del eje que conducía a sus compartimientos de entierro respectivos. Al poder los “espíritus luminosos” observar el mundo de los vivos, en ocasiones los vivos “enviaban” cartas a los muertos ( se depositaban en sus tumbas ) para que los espíritus no tomaran venganza sobre los vivos por diferentes motivos. Un ejemplo es una carta escrita a principios de la dinastía XII, durante el Imperio Medio. Un tal Dedi escribió una carta a su hermano, el sacerdote Intef: “A propósito de la joven sirvienta Imiu que está enferma. ¿Acaso no puedes protegerla durante el día y la noche contra cualquier hombre o mujer que está provocando su mal? ¿Acaso quieres que tu capilla funeraria sea destruida y abandonada?. ¡Lucha de nuevo por ella, a fin de que tu capilla sea restaurada y se viertan libaciones para ti! Si no obtengo tu ayuda, tu tumba será destruida.¿Acaso no sabes que es esa criada la que mantiene tu capilla en buen estado en medio de los hombres? ¡Lucha por ella, protégela! ¡Sálvala contra todo el que quiere dañarla! Entonces tu casa y tus hijos serán establecidos, tus peticionesserán bien escuchadas y atendidas” Con esta carta se puede ver que en ocasiones no sólo se implora, sino que se amenaza al difunto. En los templos nuevos del reino también fueron asociadas las estelas de falsa puerta a las supuestas capillas de la “audiencia”, o a las capillas del “oído de la audiencia”, que fueron situadas generalmente detrás del santuario, en las paredes externas de la estructura del templo. Éstos “las capillas del oído de la audiencia” dieron acceso a los dioses fuera de los templos. La estela de falsa puerta de Jetyuah es de calcita y se encuentra ligeramente restaurada. Jety-Uah posiblemente pudo ser un alto dignatario vinculado a la corte, como lo demuestra el título “El amado del señor”. Como en otras estelas de falsa puerta, el difunto aparece representado en frente de la mesa de ofrendas y también en la parte interior de las jambas (mirando hacia el interior). Se ha conservado entero el texto, dispuesto en las jambas , en el dintel superior y en el panel central. Se gravó en egipcio clásico (con jeroglíficos) y se sabe que es un texto funerario por contener la fórmula Hetp-di-nesw.t. Estas fórmulas recogen los presentes que el rey ofrecía al difunto para toda la eternidad, también se menciona a Osiris (se le representa casi siempre momificado, con el rostro de color verde o negro, con la corona atef, el cayado (heqa) y el látigo (mayal o nebeh) o cetro was, era el dios de la resurrección, símbolo de regeneración y fertilidad, del Nilo, y preside el Tribunal del juicio de los difuntos en la mitología egipcia) y a Anubis (era representado como un perro o chacal negro y como un hombre con cabeza de perro o chacal, probablemente por que estos animales se encontraban comúnmente en los cementerios, era el encargado de guiar a las almas de los muertos al otro mundo dentro de las creencias egipcias. Era el señor de la Necrópolis (La ciudad de los muertos) que suponían estaba al Oeste. Anubis), dos dioses relacionados con el mundo funerario: “Ofrenda que da el rey y Osiris, señor de Busiris. Una invocación de ofrendas consistente en pan, cerveza, bueyes y aves del conocido del rey, el Imaju cerca del gran dios, Jety-Uah.” “Ofrenda que el rey y Anubis que está sobre su montaña, el que está en lugar del embalsamamiento, señor del país sagrado. Una invocación de ofrendas consistente en cerveza, pan, bueyes y aves del amado de su señor, el Imaju Jety-Uah”. “Mil panes, cervezas, carnes, aves, tejidos, alabastros e incienso para el Ka del honrado Jetyuah” Justo delante de la representación del difunto se lee: “Ofrendas de invocación consistentes en pan y cerveza. Comida funeraria” Estos presentes podían hacerse realidad gracias a la intervención de la palabra, ya que la “salida de la voz” o peret jenu, permitía al sacerdote hacer aparecer al difunto para comunicarse con él y compartir el banquete funerario a base de las ofrendas que se presentaban o que se convertían en alimentos.
Bibliografía: Almagro Basch, Martín (1975): Arte Faraónico. Editorial Comisaría Nacional de Museos y Exposiciones, Madrid. Martín Valentín, Francisco (2002): Los magos del Antiguo Egipto. Editorial Oberon, Madrid. Pérez Die, María del Carmen: Excavaciones en Ehnasya y El medina (Heracléopolis magna). La aportación española. http://www.globalegyptianmuseum.org/record.aspx?id=7899&lan=P
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