El arquitecto de Hatshepsut se hizo un santuario oculto bajo el de su soberana, para recibir culto eterno como si hubiera sido faraón,. Disponiendo un eje virtual que conectaba su enterramiento con el de la propia Hatshepsut, ambos quedaron vinculados para siempre en el más allá.
A principios de 1927, la misión arqueológica del Metropolitan Museum de Nueva York, bajo dirección de Herbert Winlock, había comenzado a excavar cerca del muro este de la primera terraza del Templo de Hatshepsut, en Deir El Bahari. |
|
Los trabajos dieron como resultado el descubrimiento del hipogeo del mayordomo de Amón Sen-en-Mut en Deir El Bahari que, más tarde, se catalogaría con el número 353 de las tumbas de Tebas.
El dueño de este monumento había sido un importantísimo personaje, que influyó de manera absoluta en el desarrollo de la Historia de Egipto, antes y durante el reinado de la reina –faraón Maat-Ka-Ra Hatshepsut (1479-1457 a.C.), el cuarto soberano de la XVIII dinastía–. Sen-en-Mut aparece en la Historia de modo repentino, a partir de los datos arqueológicos que han llegado hasta nosotros. En base a ellos, sólo podemos afirmar con seguridad que estuvo presente en casi todos los grandes acontecimientos que tuvieron lugar entre los años dieciséis y veintidós del reinado de Hatshepsut. Herbert Winlock creyó que su descubrimiento era en realidad una de las dos tumbas de Sen-en-Mut. Pero a partir de los trabajos de la Misión arqueológica española en Deir El Bahari durante el desarrollo del “Proyecto Sen-en-Mut”, que dieron comienzo durante la campaña del año 2003, se han establecido nuevas consideraciones en relación al hipogeo que aclaran su naturaleza original y permiten comprender muchos de los misterios de aquel período. Francisco J. Martín Valentín y Teresa Bedman, responsables del hallazgo, narran su fascinación a medida que los jeroglíficos que descubrían revelaban la maniobra secreta del alto funcionario.
Fuente: http://www.elmundo.es/ladh/numero127/todo3.html