Arqueólogos de la Universidad de Tel Aviv y del University College London han descubierto un fragmento de piedra, de cuatro centímetros de largo, en el punto en que el río Jordán desemboca en el Mar de Galilea.
Esta pieza, parte de una placa de piedra labrada que presenta signos egipcios arcaicos, fue hallada en unas excavaciones realizadas en una antigua vía que conectaba Egipto con Oriente Próximo, y sugiere que el contacto entre ambas regiones fue más importante y extenso en el pasado de lo que hasta ahora se creía.
Según los arqueólogos, el fragmento, que refleja un brazo y una mano sujetando un cetro y una antigua forma del símbolo ankh (símbolo de larga vida en forma de cruz), es el primer artefacto de este tipo jamás encontrado en una excavación realizada fuera de Egipto. La pieza ha sido datada en el periodo de la Primera Dinastía, alrededor del año 3.000 a.C.
Los científicos señalan que los dueños del objeto pudieron ser emigrantes o descendientes de emigrantes, lo que podría suponer una fuente de información sobre la interacción de estas personas con un nuevo entorno. |