SETHY I

1294-1279 a.C.

 

 

La tumba de Sethy I, padre de Ramsés II, la descubrió en octubre de 1817 el italiano Giovanni Battista Belzoni, uso días después de la de Ramsés I. Aunque esta tumba, que los ingleses siguen llamando “la tumba de Belzoni”, fue cerrada al público en 1991 debido al peligro real de que se produjera un derrumbamiento en la cámara funeraria y en un anexo, tal es su importancia que no podemos dejar de describirla. Situada en un pequeño uadi lateral en el Valle de los Reyes, la tumba de Sethy I mide más de 120 metros de longitud y está decorada con pinturas llenas de color y con bajorrelieves de gran refinamiento. La estructura de la tumba es especialmente compleja: después de un primer tramo de escalones descendentes, un corredor lleva a una segunda sala a la que sigue otro corredor, al cual se abre una sala cuadrada con un pozo ritual. Más allá del pozo hay una cámara de ocho metros de anchura, con cuatro columnas, junto a la cual hay otra sala de dimensiones parecidas; desde la sala de las cuatro columnas desciende una segunda escalera lateral que conduce a una serie de tres corredores y desde allí a una gran sala de seis columnas con dos pequeñas capillas laterales. Desde la sala de las seis columnas se llega finalmente a la cámara funeraria, cuyo techo astronómico simboliza la bóveda celeste y las principales constelaciones. En esta sala encontró Belzoni un bello sarcófago de alabastro vacío cuya longitud es de poco menos de tres metros, en el cual estaban grabados pasajes de el Libro de las puertas, texto de carácter mágico que relata el viaje de la barca solar de Osiris a través de las doce horas de la noche, navegando por el río subterráneo lleno de demonios, y enumera las fórmulas mágicas que se requieren para cruzar las doce puertas vigiladas por genios y serpientes. Este sarcófago, hecho de alabastro tan delgado que es translúcido (su grosor es de sólo cinco centímetros), fue llevado a Inglaterra y adquirido luego por un coleccionista británico, sir John Soane, que lo instaló en su casa-museo de Lincoln’s Inn Field, Londres, donde aún está.

La momia de Sethy I no se encontró hasta 1881 en el escondrijo de Deir el-Bahari.