KALABSHA

 

El templo exento más vasto de la Nubia egipcia, que mide unos 74 metros desde el pilón hasta el muro trasero, por unos 33 metros de ancho, fue levantado en Kalabsha (antigua Talmis) durante el reinado de Augusto, y fue dedicado al dios nubio Mandulis, acompañado de Osiris e Isis. Frente al pilón hay un muelle y una terraza, y se alcanza el santuario a través de un atrio, una sala hipóstila y dos vestíbulos.

Sólo las tres estancias interiores están completamente decoradas con relieves. Los muros del templo encierran también una casa de nacimiento (en el ángulo suroccidental) y una capilla construida probablemente por Ptolomeo IX Soter II (en el ángulo nororiental). Desde principios de este siglo, el templo se hallaba bajo las aguas la mayor parte del año. En 1962-63 fue desmontado y sus trece mil bloques fueron transportados a las cercanías de la nueva presa de Asuán (Nueva Kalabsha), donde fue reconstruido. Durante el desmantelamiento aparecieron bloques de una puerta que volvieron a ser utilizados por los últimos ptolomeos y por Augusto. La puerta, de 7’35 metros de altura, ha sido reconstruida ahora en el Ägyptisches Museum de Berlín Occidental.