Limitarán el turismo en el Valle de los Reyes.

 
Científicos de Estados Unidos están preparando un plan para controlar el turismo, limitar el tráfico, desviar posibles inundaciones e incluso alterar la agricultura en las orillas del Nilo, plan que cambiará la faz del famoso Valle de los Reyes.
Así lo explicó en Londres Kent Weeks, profesor de Egiptología de la Universidad Americana de El Cairo, y uno de los mayores expertos en las antigüedades de esa región, citado hoy por el diario británico "The Guardian".
A petición del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, arqueólogos, arquitectos e ingenieros revisarán el Proyecto Cartográfico de Tebas, lanzado hace un cuarto de siglo simplemente para elaborar un plan detallado de las 62 tumbas y templos de faraones y nobles enterrados allí hace más de tres mil años.
El plan será ahora mucho más ambicioso ya que se trata de conservar toda esa zona de incalculable valor arqueológico y que se ha convertido mientras tanto en una de la principales atracciones turísticas del país árabe.
Según Weeks, las visitas diarias de hasta nueve mil turistas están comenzando a destruir las pinturas y las tumbas de Ramsés II, Seti I y de Tut-Anj-Amon.
Las tumbas están iluminadas con bombillas de cuarenta vatios, lo que aumenta la temperatura de los pasillos subterráneos, y el aliento de centenares de turista deja todos los días el equivalente de un tercio de una cucharilla de humedad, que se va acumulando.
La rápida y dramática fluctuación de las temperaturas y la humedad están causando el máximo daño a corto plazo porque el yeso se va reblandeciendo hasta que llega un momento en que ya no puede sostenerse en una pared vertical y cae, arrastrando los pigmentos aplicados, señaló el científico estadounidense.
Weeks, que comenzó a cartografiar Tebas en 1979, ha llevado a cabo algunos de los mayores descubrimientos del siglo pasado: ha identificado KV5, tumba de los hijos de Ramsés II, la mayor del valle y tal vez del mundo, además de ciento treinta pasillos y cámaras.
El Valle de los Reyes es una de las principales atracciones turísticas del mundo, y Egipto espera en que el número de visitantes ascienda a catorce millones al año en la próxima década.
El equipo de arqueólogos dirigidos por Weeks proyecta introducir allí nueva tecnología basada en diodos de baja potencia para iluminar las cámaras mortuorias así como billetes especiales para limitar el número de visitantes que se encuentra en cada tumba en un momento determinado.
El gobierno japonés va a financiar un centro de visitantes más discreto, y los ingenieros tienen el proyecto de cambiar el firme de las carreteras del Valle para darles más solidez y al mismo tiempo un aspecto similar al de las antiguas rutas del desierto.
Los científicos están trabajando asimismo con ingenieros hidrológicos para prevenir las inundaciones súbitas y devastadoras que suelen ocurrir una vez cada siglo y que han dañado la mayoría de las tumbas en los tres mil últimos años.
También se ha comenzado a proteger una cuarentena de templos fuera del Valle de los Reyes, próximos ya a las tierras cultivadas del Nilo, que están en su mayoría casi destruidos debido tanto a causas naturales como al vandalismo.
Agencia EFE
01/11/2004